miércoles, 28 de octubre de 2009

El último malón


Por el Lic. Jorge P. Mones Ruiz (ex Mayor de Caballería)

En los últimos meses y días hemos tomado conocimiento, gracias a la prensa informática en especial y al resto de los medios de comunicación social en general, del surgimiento o más bien puesta en escena (ya que en el reparto del drama argentino hace tiempo que son protagonistas), de diferentes movimientos sociales e indigenistas caracterizados por formas poco democráticas y tolerantes para hacer valer sus reclamos. Algún senador fue víctima de atropellos por parte de huestes muy particulares, y otros ciudadanos en el sur asisten casi impotentes a la usurpación de sus propiedades por “malones siglo XXI”.

También asistimos a los que algunos denominan “gimnasia revolucionaria”, y otros, “ejercicios de tropas en el terreno”. En vastas regiones de nuestro país observamos la incapacidad del estado para controlar o neutralizar las nuevas acciones que se desarrollan en el marco de la “Guerra Social”, estrategia aggiornada de la acción insurreccional de masas trotsko-maoísta (Conferencia del Movimiento Indigenista Tohalli en Manta- Ecuador y Foro de Sao Paulo, mayo del 2000) y funcional al expansionismo chavista .

Algunos optimistas apostaron al cambio a partir de las elecciones del 28 de junio. Nada cambió, en todo caso se aceleró el proceso de acumulación del poder por parte de los vencidos en las urnas. ¿Cambiará algo a partir del 10 de diciembre, y más allá de que los nuevos legisladores comiencen “a trabajar” en marzo?

Sí, las cosas pueden cambiar, o más bien continuarán cambiando. Enero, febrero, marzo abril y mayo. Son cinco meses prácticamente sin Ejército, ya que cada licencia tendrá una duración de entre 60 y 65 días y en dos turnos. Sin partida presupuestaria para el último trimestre de este año y para el primero del año próximo … mal te veo “brazo des-armado de la Patria” para cumplir la misión.

El 25 de mayo del año que viene se cumple un bicentenario, pero si le agregamos un año (1809) asistimos también a otro aniversario más del “primer grito libertario de América”: Chuquisaca.

No sé por qué pero me pregunto: ¿es casual la instalación mediática promovida por Milagro Sala, devota de Evo y la Wilpahala y con un importante despliegue territorial en varias provincias? ¿O la avidez capitalista de nuestros “mapuches”, por ahora no tan atrevidos y osados como sus iguales chilenos que le declararon la guerra al estado trasandino? El año que viene acaso…¿otro grito libertario?

Cinco meses preocupantes, ya que no hay centinelas en el mangrullo y muchos argentinos viendo fútbol.